Era la maestra de escuela
desvelada
enseñando a sus niños
cómo no cantan los gallos
nacidos en esta tierra.
Era la Alicia nuestra
sus pies ensangrentados
de tanto bailar en puntas
para que no quemen su casa.
Era yo
temerosa
temblando
yo,
la mujer hecha de miedos,
yo, fragmentada
“yo, la peor de todas”
luchando…
entre acantilados.
Eras tú
el silencio
las nubes…bajas
nos bañaban los pies
para seguir trabajando
luchando
amando.