Crepúsculo

Porque la tarde cae
como gota en el tejado
un amante vuelve
y diluye mis manos en su cuerpo
saturado.

Sólo el ruido de una sombra
interrumpe los rituales
y mi luna sigilosa
advierte el instante
del sonoro avance
que humedece la noche
para vertirlo en un crepúsculo
doliente.


©2007
ÍNDICE
PÁGINA SIGUIENTE
AÑO 2008                                                                                 NÚMERO 4