¡ORDENE, COMANDANTE!
Ordene, Comandante: la
Vida a borbotones
Le rinde el homenaje
Del hombre
A su alborada.
Usted no solo
Es himno
Sino que el Verbo
Invicto –convulso
Y clarinada- enarbola
Una estela
Constelación
De miles
De relojes
De arena
O un vendaval
De opimas
Campanas
Sin sosiego.
Oh ríspida
La Historia
Se inclina
Nuevamente
Ante usted
Comandante
En su nueva
Trinchera
De ideas (la
De siempre).
La Calera, Lima, Perú
20-23/II/2008
PERÚ