Anduvo la cordillera con valentía y donaire machete blandido al aire contra la infamia extranjera. Por la sierra y sus laderas desde Naguabo lo trajo y confiado en los de abajo a su machetero estilo al arma blanca dió filo para defensa y trabajo.
Gobierna el valor su oficio de paladín guerrillero siendo ejemplo en Hormiguero de albizuista sacrificio. Con su mensaje propicio al pueblo que le compete hasta morir le promete pelear sin jamás rendirse y por eso antes de irse Ojeda, amoló el machete.
Sobre la tierra vertida su sangre la patria abona y su heroísmo corona la abnegación con que en vida fue pro la gente oprimida y contra quien la somete. Asi al yanqui mandulete advierte que el buen soldado no sabe quedarse dado ... otro ofrezca su cachete.
Moribundo, desde el piso, mientras la sangre se agota con su talla de patriota sobrepasa el cobertizo, y en función del compromiso que con el pueblo contrajo, de su ultimo aliento extrajo con acento de trompeta un ¡Pa' lante! seña escueta que el responde a filo y tajo.