MIGUEL ARNALDO AYALA

Blues vs. Jazz

E
l blues es un sueño adornado
con melancolías cadenciosas
plasmadas por un pincel ronco
de pasos cansados.

Sumergirse en el blues
es confrontar las angustias del ser
y extinguirlas con disonancias precisas,
clavos filosos que desinflan las penas
cual si fuesen górrogos frágiles.

El jazz es una progresión de sentimientos,
una acuarela polifónica
matizada por el sobrepeso que le causa
la decimotercera vibrante,
gacela al acecho de un león hambirento.

Encontrarse con el jazz
es acariciar lo inefable
robarle un pedazo jugoso
y plasmarlo con la voz del alma
en una partitura sedienta.

Tocar jazz es despojarse
de todos los juicios y prejuicios,
es desnudarse ante una musa
tomarla, desmenusarla, preñarla
y hacerla parir sonoridad abstracta.

En cambio... tocar blues
es dejar que la musa te tome
y te desnude cual meretriz de a veinte...
permitirle que se funda en tu cuerpo,
que mastique tus ruinas y sus desilusiones
hasta que su armonía escalonada
logre emanciparte
de la última gota de dolor
que te quede en las entrañas.


                               
                        
anterior
índice
  
 82
siguiente
GUAJANA
Año 2007                                                                                                                          Número 3