GUAJANA
Año 2007                                                                                                                          Número 3

CARLOS ESTEBAN CANA

Utopía     
                         

Cuando logré acercarme suficiente, de las cenizas emergió
nuevamente la mujer con su teatro y la danza. Esta vez el ave que
representaba remontó vuelo hacia el sol. Todo en ese instante se
transformó en un dorado cegador.

Mientras poco a poco recuperaba mi vista pude escuchar la música
que me había despertado. Esta vez su registro sonoro me llevó a
las cristalinas aguas del río más cercano y descubrí, tras el reflejo
oscilante, en el Iris de mis ojos, aquellos diminutos puntos
luminosos del polvo esencial de las estrellas.

Después de tanto tiempo, tracé entonces nuevo rumbo; el
retorno... Esta vez una profunda sensación de gratitud hacia el
Universo me guiaba.
¡Bendita fortuna tuve cuando decidió dejarme su huella!

Y mientras intentaba darle nombre a Ella -porque nunca lo supe-
me di cuenta de cómo se hizo parte de mí; todo mi horizonte.
Comprendí que cuantos pasos Ella se alejaba, esos mismos pasos
yo daba, y me acercaba. La repetida acción me hizo entender lo
que había provocado y trajo a la memoria los versos de un viejo
poema*.

De esa manera pude dar con el nombre apropiado para Ella.




*
referencia al poema Utopía de Eduardo Galeano
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