Desde mi silla me percato de una
mirada insistente y fija. Sus ojos
penetrantes e incisivos se disparan
desde el marco de los espejuelos, la
gorra y la barba. Mientras escucho
los poemas, dialogo con él en una
especie de acto esquizofrénico.
Cosa familiar para un hombre cuya
vida fue una especie de “crónica del
vértigo”...
WSD