MARIOANTONIO ROSA
XXIX
Como un rastro de vino hacia la ausencia
tus ojos se despiden
ofrecen los cansancios de un celaje
y el baile manso
se apalabra en el espectro que nos usa.
Desnuda y última
la miel de un sueño creador
va tallando el viaje pronunciado
el cuerpo se retira a las cenizas
la vestidura es nueva
en infinita cal sobre luces
cuerpo final
al que no se puede nacer con mi semen y mis palabras
para vivir libre sobre los días de un fábula soleada
cantando los hijos del destierro
te voy amando extraño
el cuerpo miente y tus ojos se marchan.