ANGELAMARÍA DÁVILA
¡Desbórdense palomas!
‘a la pasión de lola flores’
¡desbórdense palomas!
no hay vaso que contenga tanto currucucú
ni tantas alas ni tanto !qué bonito!
cuando vuelan a las cinco de la tarde,
¡ay lorca:
eran las cinco en punto
en punto la penúltima hora
de miasmas embravecidas
los noes conjelados son cuchillos decapitando margaritas
está la sangre consumada y el beso desmoronado
¡desbórdense!... no hay caso no hay vaso
no hay vuelos no hay acurrucus ni nada: en punto
llega la malahora más difícil, ¡ay lorca!, la más tarde
mírame aquí quebrada, hembravencida
desconcertada, malquerida, sola, rota de sed,
furiosa y atacada lloro a borbotones